Amenazas actuales y potenciales

 

El Picaflor de Arica (Eulidia yarellii) está clasificado actualmente como en peligro crítico de extinción según la UICN y BirdLife Internacional. Esta clasificación está basada en su rango de distribución pequeño y la disminución de su población. El picaflor se conoce de los valles de Lluta, Azapa, Vitor y Camarones en el norte de Chile. Desde el 2007, su población ha disminuido precipitadamente. Cristian Estades y su equipo de trabajo ha estudiado y monitoreado este Picaflor anualmente desde el 2003. En el 2003 estimaron la población en 1.539, 1.256 en el 2007, 377 en el 2009. Desde el 2010 la estimación anual ha estado entre 400 y 500 individuos. La especie ha desaparecido casi completamente en los valles de Azapa y Lluta. Se han planteado dos hipótesis no excluyentes para explicar la reducción en la abundancia del picaflor de Arica descritas a continuación.

Amenaza 1
Pérdida Y Degradación Del Hábitat por actividades agrícolas

100% es el porcentaje aproximado de la población total afectada por actividad agrícola, factor que domina el retroceso de la población del Picaflor. Numerosos sitios donde existían territorios del Picaflor, como el Valle de Azapa, fueron talados o quemados con el fin de transformarlos en zonas de cultivos de tomates, viveros o cubiertos con desechos, además de la no regulación o estandarización del uso y las extensiones de las mallas anti-áfidas, perdiendo drásticamente su hábitat. Considerando la altísima tenacidad al sitio de esta especie, los individuos parecen no responder adecuadamente al deterioro de su hábitat. Así, cuando las condiciones ambientales decaen, el picaflor de Arica permanece en el lugar hasta el último momento.

Amenaza 2
Deficiencias En El Uso Y Manejo De Plaguicidas

Deficiencias en el uso y manejo de plaguicidas en diferentes actividades económicas que se realizan en el Valle de Azapa. Porcentaje aproximado de la población de picaflores total afectada es del 100%. Para comprender el actual escenario del Picaflor de Arica el mayor impacto se observa en el valle de Azapa, este es un claro ejemplo de las malas prácticas que se pueden llevar a cabo en la agricultura si no se realiza de forma responsable y con el conocimiento idóneo sobre la aplicación de plaguicidas amigables con el medio ambiente. Este es un problema de gran importancia sobre el cual no existe más que información anecdótica como registros de picaflores muertos después de aplicaciones.